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“Padres fundadores” y herederos del narco están quedando libres, uno a uno en México, pero más en EU

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Corría el año 2013. Francisco Rafael Arellano Félix, líder del cártel nombrado con sus apellidos, se encontraba en México, en libertad y festejando. Para ese entonces, el Gobierno de Estados Unidos había obtenido todo lo que necesitaba de él y hacía cinco años que lo había soltado. El mayor del clan de los Arellano Félix estaba tranquilo, en una fiesta de cumpleaños escuchando al exvocalista de la banda El Recodo, Luis Antonio López Flores, el “Mimoso”, y al mariachi de Los Cabos, cuando de pronto lo impensable sucedió: un payaso con peluca rosa y traje azul atravesó el salón y lo mató en su propia mesa.

La liberación de Rafael Arellano no es el único caso ni tampoco el más exitoso que ha tenido lugar en los últimos años. De hecho, tanto México como Estados Unidos han venido soltando a los “padres fundadores” y herederos del Cártel del Pacífico como Rafael Caro Quintero (Badiraguato, 1952), Vicente Zambada Niebla (Culiacán, 1975) y en unos días podría salir libre Héctor “el Güero” Palma Salazar (Mocorito, 1940), uno de los principales rivales de los Arellano Félix.

“Muchos de estos capos la única cosa que saben es el narcotráfico. Yo creo que van a regresar a este negocio ilícito, pero no como lo hacían anteriormente, posiblemente para sostenerse, pero a ellos ya se les acabó la época de cuando eran capos grandes, muchos de ellos son hombres quebrados, grandes de edad”, dijo en entrevista Mike Vigil, exjefe de Operativos Internacionales de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés).

No obstante, reconoce que una situación diferente se presentó con Rafael Caro Quintero, uno de los primeros narcotraficantes mexicanos en adquirir notoriedad. Su liberación en agosto de 2013 causó un fuerte malestar para el Gobierno de Estados Unidos, quien a la fecha lo busca para que responda ante la justicia de ese país por el asesinato del agente de la DEA, Enrique “Kiki” Camarena Salazar. Ahora Mike Vigil no duda en señalar que “el Güero” saldrá libre.

“No es la primera vez que la justicia en México ha hecho esto de que en la madrugada un Juez dicte que suelten a un capo, por ejemplo en 2013 hicieron lo mismo con Caro Quintero, sin avisarle al Gobierno, y lo que dijo el Juez es que ocurrió un error porque acusaron a Caro de homicidio y fue juzgado en una corte federal y que su jurisdicción era en una corte estatal, pero meses después la Suprema Corte de Justicia de la Nación dijo que no era cierto”, comentó.

Ahora Caro Quintero anda libre en las montañas de Sinaloa, Sonora y Chihuahua, mencionó el exagente de la DEA. “Esto puso las relaciones bilaterales contra el narcotráfico entre México y Estados Unidos en una situación difícil. Lo que hicieron con ‘el Güero’ no es cosa rara. El sistema jurídico está distorsionado, el crimen está trabajando con impunidad y no hay consecuencias”.

Para Guadalupe Correa, profesora asociada en la Universidad de George Mason y experta en temas de narcotráfico, es difícil que el “Güero” Palma regrese a su vida activa en el narcotráfico. “Ha estado fuera de acción, muy alejado de las organizaciones y de la configuración de esta red criminal. Como sabemos, estas redes criminales van cambiando muy rápidamente de mando, estrategias e incluso de productos que ellos mueven. El tema de la mariguana ha cambiado mucho, en sus épocas eran otras drogas, otras rutas, otros cómplices políticos”.

EL IMPERIO DE LOS CÁRTELES

Un total de 19 cárteles controlan actualmente el territorio mexicano, siendo los de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG) los más fuertes, de acuerdo con un reporte publicado en 2020 por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de Santiago Nieto Castillo. Pero antes de estos grupos criminales, la dinámica del narcotráfico era diferente.


El Cártel de Guadalajara, a cargo de Miguel Ángel Félix Gallardo, controlaba el narcotráfico en la mayor parte de México en los años 80 durante la presidencia de Miguel de la Madrid. En esta organización también estaban Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo, “Don Neto”.

El auge del Cártel de Guadalajara hizo que la organización formara vínculos con sus pares en Colombia y traficara cocaína hacia los Estados Unidos. Sin embargo, la prosperidad dio un vuelco de 180 grados con el asesinato del agente de la DEA, Enrique “Kiki” Camarena, en febrero de 1985.

El asesinato del agente de la DEA provocó que Estados Unidos presionara a México para capturar a Caro Quintero y a varios líderes del Cártel de Guadalajara. En esa época, “El Güero” Palma y Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, alias, eran lugarteniente de Félix Gallardo, alias ”El Padrino”.

Luego de las detenciones de Caro Quintero (abril de 1985) y Félix Gallardo (abril de 1989), el Cártel de Guadalajara se dividió, dejando el control de rutas de la siguiente manera: la de Tijuana (Cártel de Tijuana) en manos de sus sobrinos, los hermanos Arellano Félix; la Costa del Pacífico (Cártel de Sinaloa) en manos de “El Güero” Palma y “El Chapo” Guzmán; la de Ciudad Juárez (Cártel de Juárez) para Amado Carrillo Fuentes, alias “El Señor de los Cielos”, y el corredor de Matamoros (Cártel del Golfo) para Juan García Ábrego.

Al paso de los años, del Cártel de Sinaloa, con Ismael Zambada y “El Chapo” al frente, se separó otro brazo, el de los Beltrán Leyva.

Amado Carrillo Fuentes siempre tuvo la idea de conformar una gran organización que agrupara a los cárteles del narcotráfico en México, pero nunca lo logró. Fue hasta el año 2004 cuando su hermano, Rodolfo creó la llamada ”federación de cárteles” con la finalidad de pacificar las zonas de influencia de las diversas agrupaciones delictuosas que operaban en el país.

Sin embargo, el asesinato de un operador de “El Chapo” Guzmán puso fin a las negociaciones y se desató una nueva guerra por las rutas del narcotráfico, según revelaron altos mandos de la extinta Subprocuraduría de Investigación Especializada contra la Delincuencia Organizada (hoy SEIDO) al diario La Jornada en octubre de 2005.

HÉCTOR “EL GÜERO” PALMA

Héctor “El Güero” Palma Salazar es junto a Joaquín “El Chapo” Guzmán —su compadre— uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa, organización criminal desde la cual sostuvieron una rivalidad violenta contra los hermanos Arellano Félix, sus antiguos colegas, quienes fincaron un cártel con los mismos apellidos, el cual se afianzó en Tijuana, Baja California.

“El Güero”, uno de los capos mexicanos con mayor fuerza en los años noventa, fue absuelto el pasado sábado por el Juzgado Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales en el estado de Jalisco, de la acusación en su contra por la comisión del delito de delincuencia organizada. No obstante, no fue puesto en libertad de inmediato sino hasta el martes, cuando 10 minutos después de salir del penal del Altiplano fue interceptado por elementos de la SEIDO y de la FGR, quienes lo detuvieron. Ayer, un Juez de Distrito evaluó el caso y decretó un arraigo por 40 días, “mismo que deberá ejecutarse en el Centro de Investigaciones Federales de la Fiscalía General de la República”.

Salazar y Guzmán mantuvieron durante los noventa una ofensiva frontal contra los Arellano Felix por el corredor Sinaloa y la frontera de Tijuana para controlar el tráfico y trasiego de drogas provenientes de Centro y Sudamérica con destino final a los Estados Unidos. Como parte de esa cruenta batalla fueron asesinados elementos policiales, integrantes de ambas organizaciones criminales y otras víctimas.

En el marco de esa disputa, les fue arrebatada la vida a la esposa e hijos del “Güero” Palma. De acuerdo con los relatos sobre esa época, Guadalupe Lejía, esposa de Palma y con quien tuvo dos hijos, lo engañó con Rafael Clavel, un sicario de venezolano, con quien huyó junto con sus dos hijos y con dos millones de dólares de Salazar. Una vez separada la familia del “Güero”, Clavel asesinó a Guadalupe Lejía y envió su cabeza a Héctor Palma. Posteriormente, arrojó a sus dos hijos de un puente localizado en Caracas, Venezuela.

Los reportes indican que Rafael Clavel, fue contratado por Miguel Ángel Félix Gallardo, “El Jefe de Jefes” con el fin de cobrarse el robo de 300 kilos de cocaína que Héctor Jesús Palma había perpetrado. No obstante, otras versiones refieren que los verdugos fueron los Arellano Félix. Lo cierto, es que estos crímenes dieron paso a una venganza del “Güero” Palma en la que fueron asesinados nueve familiares de los Arellano Félix y el mismo mismo Rafael Clavel, según consigna El Universal.

Para junio de 1995, la caída de Héctor “El Güero” Palma se precipitó a raíz de que la avioneta en la que viajaba para asistir a una boda se estrelló. El capo fue detenido en una casa localizada en Zapopan, Jalisco, donde se recuperaba.

Palma Salazar cumplió una condena de siete años de cárcel por la posesión de armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas en el penal de alta seguridad de Puente Grande, donde coincidió con su socio, Joaquín “El Chapo” Guzmán, y unos días antes de ser excarcelado fue notificado de una orden de extradición a EU.

El proceso para su entrega a Estados Unidos tardó cinco años y en enero de 2007 finalmente fue enviado junto con un grupo de 14 capos al país vecino, donde se declaró culpable en 2008 de traficar con cocaína y fue condenado a 16 años de cárcel. Aunque debía cumplir una condena hasta 2024, se adelantó su salida de prisión por buen comportamiento.

Fue así que en junio de 2016 fue entregado por el Gobierno de EU a las autoridades mexicanas en el cruce del puente fronterizo de Matamoros, en Tamaulipas, y posteriormente recluido en el penal de “El Altiplano”, en el Estado de México, acusado de asesinar en mayo de 1995 a Antonio Contreras, subcomandante de la Policía Judicial del estado de Nayarit y de su escolta José Cruz. Ahora, Héctor “El Güero” Palma Salazar está a un pie de salir de prisión.

EDUARDO ARELLANO FÉLIX

Eduardo Arellano Félix, alias “El Doctor” —nombrado así por haber cursado la carrera de Medicina—, fue el último de los hermanos varones de esta familia de narcotraficantes en ser arrestado.


El Cártel de los Arellano Félix monopolizó las rutas de tráfico de drogas durante más de 20 años a través de Tijuana. Ramón Arellano Félix fue el líder de la familia y uno de los narcotraficantes más sanguinarios de su época, hasta que fue asesinado en 2002 luego de ser baleado durante un enfrentamiento en Mazatlán.

La misma suerte la corrió el mayor del clan, quien fue detenido en 1993 en Tijuana, y extraditado a Estados Unidos en 2006. Dos años después fue puesto en libertad. No obstante, en 2013 fue asesinado durante una fiesta por una sicario vestido de payaso.

Otro de sus hermanos, Benjamín Arellano Félix, fue extraditado desde México en abril de 2011 y sentenciado a 25 años de prisión en una corte federal de San Diego en abril del 2012. Actualmente cumple su condena en una prisión federal en Florida.

Francisco Javier, alias “El Tigrillo”, también está preso en ese país, donde cumple su condena a cadena perpetua tras su captura en 2006 por la Guardia Costera de Estados Unidos.

En lo que respecta a “El Doctor”, fue detenido en octubre de 2008 en Tijuana, extraditado a Estados Unidos en 2012 y condenado en 2013 a 15 años de cárcel por los cargos de lavado de dinero y conspiración para el uso de ganancias ilícitas en ese país.

Eduardo Arellano Félix se declaró culpable en mayo de 2013 de los cargos para evitar un juicio. Actualmente está en una prisión federal de baja seguridad en Allentown, Pensilvania, según los datos del Departamento de Prisiones (BOP), institución que informó en días pasados que el capo será liberado el próximo 18 de agosto. No completará su sentencia como resultado de su amplia cooperación con las autoridades estadounidenses.

EL VICENTILLO” ZAMBADA 

Vicente Zambada Niebla (Culiacán, 1975) fue arrestado en México el 19 de marzo de 2009 y extraditado a los Estados Unidos en febrero de 2010.


Hijo de Ismael “El Mayo” Zambada, líder de una facción del cartel de Sinaloa, fue sentenciado en 2019 a 15 años de prisión por un Juez en Chicago. Ese mismo año el exmiembro del Cártel de Sinaloa fue uno de los testigos estrella en el juicio a Joaquín “El Chapo” Guzmán en Brooklyn, Nueva York.


Zambada Niebla testificó que “El Chapo”, con quien trabajó, tenía contactos en la DEA y que los usó para ayudarlo a salir del Cártel de Sinaloa. Guzmán, uno de los narcotraficantes más conocidos que existen, fue sentenciado a cadena perpetua.

Su cooperación en el juicio de “El Chapo” le valió la reduccion de su condena y además se especuló que al quedar en libertad, alrededor del año 2022, se volvería un testigo protegido. Sin embargo, Zambada Niebla ya no se encuentra bajo custodia del Departamento de Prisiones de Estados Unidos (BOP), informó a la agencia AP el pasado 30 de abril.

“Con la información que tenemos disponible en este momento, podemos decirle que Vicente Zambada-Niebla no está bajo custodia de la Oficina de Prisiones (BOP)”, escribieron voceros de esa agencia en respuesta a preguntas de Associated Press.

La oficina no dijo cuándo salió de la cárcel ni porqué.

RAFAEL CARO QUINTERO

Rafael Caro Quintero fue fundador del Cártel de Guadalajara y uno de los principales capos en los años ochenta y de los primeros en enviar droga a gran escala a Estados Unidos.

Nacido el 3 de octubre de 1952 en el estado de Sinaloa, Caro Quintero llegó a acumular una fortuna de casi 500 millones de dólares y su influencia le permitió interactuar en las altas esferas sociales de México, al punto de que cuando fue detenido cuando viajaba con la sobrina del entonces Gobernador de Jalisco.

En 1985 se le vinculó con el secuestro y asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena, perpetrado en febrero de ese año.

En abril de ese mismo año fue capturado en Costa Rica, a petición de las autoridades mexicanas, que ya sospechaban que estaba detrás del crimen de Camarena y del piloto mexicano Alfredo Zavala.

Ambos fueron secuestrados por sicarios el 7 de febrero de 1985 en Jalisco, cuya capital, Guadalajara, era el principal centro de operaciones del cartel.

Un mes después, sus cuerpos fueron hallados en un rancho del estado de Michoacán, colindante con Jalisco, con señales de tortura, después de que el Cártel de Guadalajara sufriera importantes golpes de las autoridades mexicanas en colaboración con la DEA.

Al parecer, el asesinato de Camarena, adscrito a la oficina de la DEA en Guadalajara, fue una venganza por haber colaborado en el operativo de decomiso realizado en 1984 en un rancho donde el Cártel de Guadalajara sembraba mariguana, propiedad de Caro Quintero.

Hoy, a sus 68 años, se ha convertido en el fugitivo más buscado por la DEA, quien ofrece una recompensa de 20 millones de dólares por información que pueda llevar a su captura.

 

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