El Mayo Zambada dice, "acepto mi castigo, no pido compasión"
Ismael "El Mayo" Zambada García, líder histórico del Cártel de Sinaloa y considerado uno de los narcotraficantes mexicanos más importantes de la historia, fue sentenciado a cadena perpetua y condenado al pago de una multa de 15 mil millones de dólares, monto que deberá recuperarse mediante la confiscación de bienes. Sin embargo, de manera sorpresiva, su caso no quedó cerrado.
"Es una investigación en curso y no voy a hacer comentarios sobre las investigaciones en curso", respondió el fiscal federal del Distrito Este de Nueva York, Joseph Nocella, a una pregunta de Proceso sobre si el gobierno de Estados Unidos continuará buscando obtener de Zambada información relacionada con la narcocorrupción en México.
"No haré más comentarios al respecto", insistió el fiscal, dejando abierta la posibilidad de que, eventualmente, los fiscales del Departamento de Justicia puedan alcanzar algún acuerdo de cooperación con Zambada para obtener información sobre la historia del narcotráfico en México durante los últimos 40 años y sobre presuntos vínculos de corrupción en los ámbitos gubernamental, militar, policial y político.
La audiencia de sentencia, realizada en la Corte Federal de Brooklyn, duró cerca de 40 minutos. "El Mayo" ingresó a la sala vestido con uniforme caqui de reo y una camisola naranja de manga larga. Caminó lentamente, cojeando de la pierna derecha, y al entrar saludó a los presentes con un "Buenas tardes", aunque en Nueva York aún era media mañana.
Cuando intentó tomar asiento junto a su abogado, Frank Pérez, se le escuchó decir: "¡Ay, cabrón!", antes de conocer la sentencia.
Al iniciar la audiencia, el juez Cogan explicó a la defensa y a los fiscales —encabezados por Francisco Navarro, acompañado por otros 11 representantes del Departamento de Justicia— que el hecho de que Zambada hubiera aceptado previamente su responsabilidad en los delitos de narcotráfico constituía una muestra de que reconocía su culpabilidad y se sometía a la aplicación de la ley
El juez destacó además que Zambada es un hombre de 76 años y recordó que la única petición formulada por el acusado respecto a su condena fue ser enviado a una prisión federal con atención médica adecuada.
"Está enfermo y padece un problema de desequilibrio cognitivo", señaló Cogan al solicitar al Buró Federal de Prisiones que tome en cuenta su condición física y de salud al definir el centro penitenciario donde permanecerá recluido.
Al concederle el uso de la palabra, Zambada García expresó:
"Estoy consciente del daño real que con mis actividades criminales he causado a personas, familias y comunidades. No me sometí a un juicio porque no quería negar la verdad".
El cofundador del Cártel de Sinaloa afirmó que aceptar la sentencia no representa una excusa por el daño ocasionado.
"Acepto mi castigo. No pido compasión", subrayó.
En una breve intervención también habló sobre las consecuencias del tráfico de drogas y sostuvo que esta actividad criminal arrastra a muchos jóvenes "a la guerra o a la cárcel". Antes de concluir, hizo un último llamado: "Que la violencia acabe en México y en otros lugares".
Al dictar sentencia, Cogan sostuvo que la cadena perpetua era el castigo que correspondía conforme a las directrices federales de Estados Unidos para los delitos de conspiración para traficar drogas hacia ese país.
El juez también precisó que la recuperación de los 15 mil millones de dólares mediante la confiscación de bienes, el congelamiento de cuentas y otras incautaciones será responsabilidad del gobierno federal estadounidense, que posteriormente determinará si las víctimas del narcotráfico tendrán derecho a recibir alguna compensación.
Investigación abierta
Al término de la audiencia, y antes de que Nocella ofreciera una conferencia de prensa, decenas de agentes de la DEA, el FBI y del Departamento de Seguridad Interna resguardaron el perímetro de la corte.
En la comparecencia también estuvieron presentes Terry Cole, administrador de la DEA, así como fiscales de Texas, Florida y del Distrito de Columbia involucrados en las investigaciones relacionadas con Zambada, Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera y otros integrantes del Cártel de Sinaloa.
Durante la conferencia de prensa, Nocella, Cole y otros funcionarios del Departamento de Justicia insistieron en que el poder del Cártel de Sinaloa, bajo el liderazgo de "El Mayo" y "El Chapo", fue posible gracias a una extensa red de corrupción gubernamental desarrollada desde la década de 1980.
"El Mayo Zambada era una maquinaria de corrupción. Esta sentencia no es el final; es el comienzo. A los funcionarios corruptos les decimos: la DEA va por ustedes. El sistema judicial de Estados Unidos no tiene fecha de caducidad", declaró Cole.
Durante la sesión de preguntas y respuestas, el administrador de la DEA fue cuestionado sobre sus recientes declaraciones en las que afirmó que los cárteles del narcotráfico y el gobierno de México "son lo mismo". Sin embargo, evitó responder.
Por su parte, Nocella fue interrogado sobre la llegada de Zambada a Estados Unidos el 24 de julio de 2024, cuando aterrizó en un aeropuerto municipal de Nuevo México.
"Joaquín Guzmán López orquestó el secuestro. Este criminal pensó que el secuestro sería utilizado como una compensación respecto de la sentencia que recibirá por los delitos que cometió. Nosotros no condonamos secuestros", respondió el fiscal.