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"TE VAS o TE MATAN"

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“Dejamos nuestra casa, que está en la comunidad de El Candingo, municipio de Tepalcatepec, Michoacán, porque hay puras balaceras, los niños tienen pánico, ya no podemos vivir… nos están echando bala todos los días. Mi casa ya fue tiroteada y el Gobierno no hace nada”, relata Fernando, uno de los refugiados que han dejado los nuevos enfrentamientos entre un presunto nuevo grupo de autodefensas en la Tierra Caliente y el siempre temido Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG)

La voz del otro lado de la línea telefónica suena resignada, pero no triste, es la voz de quien tuvo que elegir abandonarlo todo para salvar su vida y la de sus seres queridos. Sus vecinos cercanos también ya abandonaron sus tierras, las granjas heredadas de sus padres y abuelos, obtenidas generaciones atrás, pues asegura que no hay nadie que los apoye y que las autoridades no los escuchan.

La decisión de abandonar su rancho la tomó un sábado, luego de una balacera de varias horas de duración, narra a 24 HORAS.

“Encerré a mis niños en el cuarto… pensé que nos quitarían la vida. Todos los días es una guerra, hay unos cuantos hombres que cuidan la zona y dicen que siguen los tiroteos; esto ocurre también en otras comunidades. Es algo terrible, en mi familia somos seis y pues nos tuvimos que salir; el ganado se quedó solo… es un desastre, ya no se puede vivir con esa gente porque los Jalisco no respetan a nadie”.

Así, luego de más de 40 años viviendo en la misma casa, ahora se encuentra con unos familiares en otro municipio.

“Nos están dando posada, pero mis hijos ya se quieren regresar; ya se enfadaron, les digo que no porque la situación está muy dura… vale más la vida que las cosas materiales, aunque nos duele, pero ni modo”, sentencia.

Si bien el hombre de 43 años no duda en señalar al Cártel Jalisco como el causante de todos los males, evita hablar sobre el origen de las nuevas autodefensas, pues al final, como en la antigua Roma, son los barbaros los que vienen del Norte: “No sé… la gente está luchando para que los de Jalisco no se metan… quieren apropiarse de todos los ranchos”.

Apenas hace unos meses, en la granja en la que creció, en la que de niño metía los dedos de los pies entre la tierra, se dedicaba orgulloso a la ganadería y a la siembra de milpa, pero ahora, lejos de casa y en plena pandemia de Covid-19, no consigue trabajo: “Extrañamos nuestra vida, pero todo se puso muy feo. Los Jalisco quieren meterse a Tepalcatepec”.

FAMILIAS BUSCAN REFUGIO: CEDH

Al respecto, Karla Pineda, visitadora auxiliar en la Visitaduría Regional de Apatzingán de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), señala que estos desplazamientos forzados en el estado no se habían dado en esa magnitud.

La primera información que tuvieron sobre los desplazamientos fue el 27 de julio pasado, donde se les reportó que en el albergue El Buen Samaritano, de la ciudad de Apatzingán, atendido por Gregorio López, El Padre Goyo, se encontraban algunas familias provenientes del municipio de Aguililla, en particular de la comunidad de El Aguaje.

“Fuimos al albergue y no encontramos a las personas, ese mismo día entablamos comunicación con el padre… nos comentó que se habían retirado a casa de familiares”. Luego, el 31 julio, personal de la CEDH sostuvo un encuentro con los desplazados de la comunidad de Los Pozos.

“Nos reunimos con aproximadamente seis familias, entre adultos y niños daba un total de 30 personas que estaban divididos en dos casas; nos comentaron que esta comunidad se había tenido que salir porque había enfrentamientos entre grupos armados. Expresaron que en ocasiones hacía presencia el Ejército, pero una vez que se retiraban nuevamente seguía la violencia”.

La visitadora auxiliar asegura que en ese momento los afectados no quisieron denunciar porque tenían temor a represalias, no obstante, se remitió un oficio a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

“Es hasta ahí que nosotros dejamos esta situación, dado que lo turnamos a la CNDH por tratarse de un asunto muy delicado y que además los habitantes refieren que se sentirían tranquilos si el Ejército permanece más tiempo”, explicó.

El 8 de agosto pudieron entablar comunicación con habitantes de El Aguaje y solicitaron la intervención tanto de elementos federales como estatales para brindarles seguridad y así regresar a sus hogares. La visitadora señala que este expediente lo remitieron también a la CNDH, solicitando la intervención para que el Ejército brinde seguridad.

Sin embargo, ya para el 10 de noviembre otras 65 familias tuvieron que dejar la localidad de La Cuchilla. Fuentes de la CNDH confirmaron a este diario que le dan seguimiento al caso y que se trata de asuntos delicados que están acompañando.

Por su parte, el Padre Goyo confirmó que actualmente está atendiendo a 554 personas que se vieron obligadas a dejar los municipios de Aguililla, Buenavista y Tepalcatepec por la violencia, mientras que otros deciden ir a Estados Unidos.

“Estoy atendiendo 39 albergues en Apatzingán con gente desplazada de estas regiones, les damos de comer, les estamos buscando ropa, medicinas. Ahorita nos están ayudando varias organizaciones, pero no el Gobierno”, lamenta.

Abunda que están organizando centros de acopio donde reciben bultos de arroz, frijol y paquetes de leche.

El religioso resalta que además hay 65 familias desplazadas de Buenavista y 45 de la comunidad de Los Horcones, en el municipio de Tepalcatepec: “Mucha gente se desplaza a Querétaro y otros con visa van a Estados Unidos”

FRASES

“Escuchando algunos testimonios, por ejemplo en el caso de las familias de Los Pozos, consiguen algún conocido y les prestan una casa donde se alojan cuatro o cinco familias. Los hombres trabajan de manera provisional… el padre Goyo se contacta con algunas personas a fin de que les brinden trabajo”

 

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