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Cártel de Sinaloa de “Los Chapitos”, y Jesús Alexander Sánchez Félix “El Ruso” estan contratando sicarios mexicalenses para combatir en Sinaloa a los que han dado muerte

- 7:37:00




Cártel de Sinaloa de “Los Chapitos”, y Jesús Alexander Sánchez Félix “El Ruso” estan contratando sicarios mexicalenses para combatir en Sinaloa a los que han dado muerte

El escenario dentro del Cártel de Sinaloa no volvió a ser el mismo desde el referido como “Culiacanazo”. Aquel 17 de octubre de 2019, cuando el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se sometió al poderío armado de “Los Chapitos”, que por unas horas causaron estado de sitio en Culiacán como medida de presión para exigir la liberación de Ovidio Guzmán López -uno de los hijos menores de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera-, comenzó a suscitarse una ruptura dentro de la estructura criminal más grande conocida en México. 

No todos los integrantes de Sinaloa estuvieron de acuerdo con el caos generado aquel día de octubre, y a raíz de ello comenzaron a registrarse conflictos que fueron escalando de amenazas a privaciones de la libertad y homicidios entre sicarios de José Alexander Sánchez Félix, alias “El Ruso”, uno de los brazos armados de Ismael “Mayo” Zambada; y “Los Chapitos”, representados por un sujeto apodado “El Nini” o “El 09”, jefe de seguridad de Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán Salazar, hijos de “El Chapo”. Algunos de los sicarios de “El Ruso” se unieron a las filas de “Los Chapitos”, otros huyeron, pero su gran poderío armado lo ha mantenido firme para pelear por el Norte de Culiacán, donde actualmente se refugia del acoso de contrarios y del mismo estado, que ha reforzado la presencia militar en la zona a causa de los constantes enfrentamientos. 


Uno de los hombres que permaneció en las filas de “Los Rusos” es Felipe Eduardo Barajas Lozano “El Omega”, encargado de controlar las operaciones de narcomenudeo en gran parte de la zona valle y conurbada de Mexicali, concretamente en el complejo residencial de gran marginación conocido como “Los Pueblas”, al oriente de la ciudad, cuyo mote se origina porque la mayoría de las comunidades lleva el nombre de aquella entidad. 

De 30 años de edad, originario de Culiacán, Sinaloa, y con su último registro domiciliario en la colonia San Marcos de Mexicali, “El Omega” ha apoyado a su jefe “El Ruso” en esta pelea, al grado de dotarlo de hombres, en su mayoría jóvenes de 18 a 23 años a quienes otorga armamento para proteger su plaza y pelear. 

Estas eran las características de los cinco jóvenes mexicalenses asesinados en la comunidad de El Tepuche, ubicada a 20 kilómetros al Norte de Culiacán el 24 de junio, cuando un enfrentamiento entre sicarios de “Los Chapitos” y “El Ruso”, dejó como saldo a 16 personas muertas. Fuentes de inteligencia han definido al “El Omega” como principal generador de violencia en la zona Valle y Oriente de Mexicali. El enfrentamiento Cuando se suscitó la balacera de El Tepuche y Bagrecitos el 24 de junio, ya había una estela de enfrentamientos entre “Los Chapitos” y “Los Rusos”, desde decomisos de armas, droga y vehículos, hasta “levantones”, balaceras y homicidios contabilizados día a día en esa zona. En redes sociales se han hecho públicos audios de confrontaciones verbales entre integrantes de ambos grupos, afirmando que se dará una especie de amnistía a todo el que quiera unirse a los hermanos Guzmán, con excepción de “El Ruso” y “El Omega”, a quienes no les perdonarán la vida. 

En tanto que reportes de medios locales indican que ese día llegó un grupo armado y comenzó a disparar contra las personas que se encontraban en la calle, asesinando a tres individuos. Posteriormente irrumpieron en un rancho donde acabaron con la vida de ocho personas. Mientras esto ocurría en Bagrecitos, en la carretera a El Tepuche –separados por 26 kilómetros de camino y sierra– hubo otro ataque en contra de un vehículo tipo pick-up de cuatro puertas Nissan Hilux de color blanco y reciente modelo, en el que viajaban los jóvenes residentes de Mexicali; la mayoría portaba armas de grueso calibre y equipo táctico. 

Tras la emboscada, sus cadáveres quedaron tendidos alrededor de la unidad; los rostros de varios de ellos quedaron desfigurados por los impactos de proyectil de alto poder. Zeta contactó a la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, que confirmó la procedencia de los cinco jóvenes que viajaban en el vehículo atacado, pero no pudo establecer la identidad de las víctimas. Sin embargo, tras cotejar una serie de datos se determinaron los nombres de Salvador Manuel Hernández Badillo y Óscar Iván Covarrubias, ambos residentes de la zona oriente de la ciudad, los cuales ya fueron reclamados por sus familiares. Poco se pudo saber de ellos, salvo que el primero tenía 18 años, con estudios en la preparatoria Cecyte y cuya conducta no sugería que sostuviera actividad criminal. 

En su red social Facebook puede constatarse que llevaba una vida normal para un joven de su edad. Ni Salvador ni Óscar Iván eran buscados como objetivos criminales de las autoridades bajacalifornianas, pero fueron reclutados y asesinados en Culiacán, cuando transitaban por una de las zonas más calientes de Sinaloa.

 

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