Dos hermanos egresados de la Secundaria 13 regresan para cobrar venganza y matan a subdirectora en atentado a machetazos
Dos hermanos gemelos, de 18 años, ex alumnos de la Secundaria pública 13 del ejido La Unión, en Torreón, irrumpieron la mañana de este jueves en el plantel, detonaron petardos y atacaron con machetes y otras armas blancas a profesores y alumnos; la subdirectora, Nery Edith Nevárez González, de 56 años, murió y cuatro personas resultaron lesionadas, dos de ellas de gravedad, informó el fiscal general del estado, Federico Fernández Montañez.
El ataque ocurrió alrededor de las 8:40 horas, al terminar las primeras actividades, durante un cambio de clase. Un alumno relató que cuando los dos jóvenes ingresaron a la escuela, lanzaron un petardo y gritaron “¡primer aviso!”, por lo que todos buscaron protegerse.
Los adolescentes se refugiaron en los salones y colocaron butacas contra las puertas para impedir el ingreso de ambos sujetos. “Luego, luego agarraron al profe de Español y lo machetearon todo”, relató el estudiante.
Los agresores avanzaron por el plantel y atentaron contra las personas que encontraron a su paso. Además de la subdirectora, quien perdió la vida, resultaron heridos dos integrantes del personal docente, un adulto, ajeno a la escuela, y un alumno (de 13 años), dio a conocer el fiscal estatal
Detalló que dos de los lesionados –uno de los maestros y el estudiante, permanecen en estado de salud delicado-- y los otros dos se encuentran estables.
De acuerdo con testigos, las explosiones alertaron a los habitantes del ejido La Unión, comunidad de tres mil 600 habitantes, localizada en la marcha urbana, al norte de Torreón, quienes acudieron a la secundaria y persiguieron a los dos presuntos responsables.
Vecinos acorralaron y retuvieron a los hermanos agresores
“Aquí, aquí, en todo esto, todos los correteamos. En todo el patio de la escuela. La gente de aquí del rancho, que escuchó todo, se dejó venir. Por las bombas (petardos), por eso nos dimos cuenta. Dijeron que era en la escuela y todos nos vinimos y nosotros agarramos a los chamacos”, relató una vecina.
Los pobladores, quienes lograron retener a los hermanos, los pusieron bajo custodia de las autoridades. “Se los entregamos a los (policías) estatales y se los llevaron. Los muchachos son Los Cuates, son hermanos”, agregó.
Fernández Montañez confirmó que ambos detenidos son gemelos, mayores de edad, originarios del ejido La Unión y ex alumnos de la secundaria.
Con base en las primeras investigaciones, el fiscal señaló que “no fue un ataque dirigido. Es una institución educativa que ellos eligieron por dos factores, por la cercanía que tienen de su residencia, (pues) son originarios de este ejido, y porque es una institución que ellos conocían al haber sido alumnos del lugar. Pero eso no quiere decir que fuera un ataque dirigido contra alguien”, explicó.
Los primeros datos recabados por la fiscalía indican que los individuos “se iban encontrando a las víctimas. Lo iniciaron (el atentado) aleatoriamente (...) simplemente fue atacar a quien pudieran de la institución. No había motivos”, señaló Fernández Montañez.
Refirió que “en sus pertenencias y dentro de sus primeras declaraciones hablan acerca de buscar pertenecer a grupos y de idolatrar figuras que ni siquiera son nacionales, que son figuras que ellos consideran a seguir, que en algún momento de la historia de otros países llevaron a cabo ataques como estos”, dijo.
Agregó que ambos jóvenes viven en un contexto de desintegración familiar; “no es un contexto de un ataque a la sociedad coahuilense, no es un ataque a un directivo, a personal docente, alumnos; es un tema que ellos traían, incluso en sus pertenencias, como figuras a seguir”, sostuvo.
Federico Fernández detalló que hasta esta tarde no hay elementos para señalar que los agresores “se encontraban bajo los influjos de alguna sustancia tóxica, algún narcótico, alcohol; no, prácticamente conscientes”.
El gobernador Manolo Jiménez Salinas expresó sus condolencias a la familia de Nery Edith Nevárez y señaló que las investigaciones llegarán “hasta las últimas consecuencias” y se aplicará todo el peso de la ley a quienes resulten responsables de lo sucedido.