Ya salió el peine, la CIA detrás de muerte de El Payin en el famoso coche bomba saliendo del AIFA
La misteriosa explosión de una camioneta sobre la autopista México-Pachuca, a escasos kilómetros del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), dejó de ser vista como un simple episodio de violencia criminal y ahora amenaza con convertirse en uno de los mayores escándalos de seguridad e inteligencia en la historia reciente de México.
Una investigación difundida este martes por CNN reveló que el atentado donde murió Francisco Beltrán, alias “El Payín”, presunto operador del Cártel de Sinaloa, habría sido parte de una campaña clandestina encabezada por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) para eliminar integrantes de organizaciones criminales mexicanas.
La revelación cayó como una bomba.
El 28 de marzo pasado, automovilistas grabaron el momento exacto en que una camioneta negra explotó en plena circulación sobre una de las carreteras más transitadas del Valle de México. Tras la detonación, el vehículo continuó avanzando varios metros envuelto en fuego antes de salirse del camino.
Dentro quedaron calcinados “El Payín” y su conductor.
En aquel momento, las autoridades mexiquenses mantuvieron hermetismo absoluto sobre lo ocurrido. Las versiones iban desde una granada transportada accidentalmente hasta una posible ejecución entre grupos rivales del narcotráfico. Sin embargo, el reportaje de CNN asegura que múltiples fuentes estadounidenses y mexicanas confirmaron que se trató de un asesinato selectivo facilitado por operadores de la CIA.
Incluso, según el medio estadounidense, la Fiscalía del Estado de México reconoció que un artefacto explosivo había sido ocultado dentro de la camioneta.
La hipótesis cambia por completo el significado del ataque.
Ya no se trataría únicamente de un ajuste de cuentas entre facciones criminales, sino de una operación encubierta con características propias de escenarios de guerra irregular y contraterrorismo internacional.
CNN sostiene que el atentado formaría parte de una ofensiva secreta impulsada por la llamada “Ground Branch”, una unidad paramilitar élite de la CIA históricamente vinculada con operaciones clandestinas en Medio Oriente y Asia.
De acuerdo con el reportaje, desde el año pasado agentes estadounidenses habrían intensificado operaciones contra integrantes de cárteles mexicanos, no solamente compartiendo inteligencia, sino participando directamente en acciones letales contra operadores considerados piezas clave dentro de las redes del narcotráfico.
El caso de “El Payín” habría sido uno de esos golpes.
Fuentes citadas por CNN describen al sinaloense como un mando medio relacionado con estructuras de “La Mayiza”, facción ligada al grupo de Ismael “El Mayo” Zambada. Aunque no era un personaje mediático de alto perfil, presuntamente desempeñaba funciones relevantes en rutas y operaciones logísticas.
Eso explicaría por qué el atentado fue tan preciso.
Analistas de seguridad mexicanos ya habían advertido semanas atrás que la explosión mostraba características poco comunes para la violencia criminal tradicional en el centro del país. El fuego fue concentrado, el vehículo no se desintegró completamente y la detonación pareció diseñada específicamente para matar a los ocupantes sin provocar una masacre alrededor.
Ahora, la publicación estadounidense alimenta la sospecha de que la operación buscaba enviar un mensaje. “Querían que todos se preguntaran quién había sido”, declaró a CNN un exoficial paramilitar de la CIA.
El reportaje asegura que la relación entre agencias estadounidenses y autoridades mexicanas atraviesa una etapa marcada por la desconfianza, especialmente ante sospechas de infiltración criminal dentro de corporaciones de seguridad y estructuras políticas.
El escenario recuerda cada vez más a operaciones de inteligencia aplicadas por Estados Unidos en países considerados focos de terrorismo internacional.
Y mientras el gobierno mexicano guarda silencio sobre la explosión en Tecámac, la pregunta comienza a crecer dentro y fuera del país: