Un capo estadounidense el nuevo líder del CJNG, se llama Juan Carlos Valencia González y le apodan el "03"
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, luego de un operativo militar, representó un gran golpe al crimen organizado, pero también dejó una gran interrogante.
Y es que tanto especialistas en seguridad como autoridades de México y Estados Unidos tratan de definir quién es el nuevo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Para el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, hay cuatro posibles sucesores de “El Mencho”, pero para el diario estadounidense The Wall Street Journal ya hay un nombre definido.
Se trata de Juan Carlos Valencia González, un ciudadano estadounidense e hijastro de Nemesio Oseguera, quien parece ahora estar a cargo del cártel de drogas más peligroso de México.
Según funcionarios mexicanos y estadounidenses consultados por el diario estadounidense, tan pronto como “El Mencho” fue enterrado, su hijastro, nacido en California, comenzó a ascender al trono del CJNG.
De acuerdo con las fuentes consultadas por WSJ, Valencia González es visto como el líder con mayor legitimidad para evitar una guerra de sucesión violenta entre lugartenientes que podría desestabilizar el imperio del CJNG.
Además, su ciudadanía representa un desafío para las agencias de inteligencia de Estados Unidos, ya que existen restricciones para recolectar datos personales y realizar seguimientos a ciudadanos estadounidenses en el extranjero.
Valencia González es el hijo biológico de Armando Valencia Cornelio, fundador del Cártel del Milenio, y de Rosalinda González Valencia, esposa de “El Mencho” ligada al brazo armado Los Cuinis, el cerebro financiero del CJNG.
Conocido también como “R-3”, cuenta con una amplia trayectoria dentro de la organización criminal, pues ha liderado los grupos armados Delta y Élite, con la misión de asegurar rutas estratégicas y combatir a organizaciones rivales.
La Fiscalía General de la República (FGR) lo describe como “extremadamente violento”, mientras que el gobierno de Estados Unidos ofrece una recompensa de 5 millones de dólares por su captura.