Luis Enrique Barragán Chávez, alias “Güicho el de Los Reyes" aparece vivo tras rumores de su muerte en un palenque
La guerra en Tierra Caliente alcanzó un nuevo nivel de audacia y descaro. Luis Enrique Barragán Chávez, alias “Güicho el de Los Reyes”, fichado por Estados Unidos como líder de la delincuencia en Michoacán, apareció vivo y coleando tras los rumores de su muerte provocados por la explosión registrada hace unos días en las inmediaciones de la Unidad Deportiva de Los Reyes.
El propio Güicho desmintió los rumores con un audio atribuido a él, dirigido a sus enemigos y observado por las autoridades. En su mensaje, señala que la explosión no fue un ataque con dron ni con explosivos, sino simplemente el estallido de un tanque de gas de un carrito de tacos cercano.
“No te alegres Maguey, no pasó nada…”, advierte presuntamente el criminal, dirigiéndose a Santiago Quintero Magallón, “Maguey”, jefe del CJNG en la región, y a su lugarteniente “La Penca”.
El audio, además, muestra la impunidad absoluta del líder criminal. Habla de la exposición mediática de su grupo, de la presencia de “quemaderos” y de cómo mantiene el control sobre su gente y su territorio, todo mientras critica a sus rivales y desafía a la justicia.
Horas antes de que circulara el mensaje, las redes sociales explotaban con versiones que aseguraban que un dron cargado con explosivos había sido lanzado en un palenque donde se hallaba el líder de Carteles Unidos, lo que provocó pánico y confusión en la región.
Cabe destacar que el gobierno de Estados Unidos ofrece hasta 3 millones de dólares por información que lleve a la captura de “Güicho”, uno de los operadores más buscados de Cárteles Unidos en la Tierra Caliente, lo que hace aún más asombrosa la audacia de su mensaje y la impunidad de las autoridades mexicanas contra este sujeto al que se le atribuyen todo tipo de crímenes.
La explosión que encendió las alarmas y los rumores ocurre en una zona donde supuestamente se realizan palenques clandestinos, frecuentados por operadores criminales, lo que vuelve la región un verdadero tablero de guerra entre cárteles.
Mientras Güicho ríe desde las sombras, las autoridades reciben la advertencia de que la guerra se libra con balas, explosivos y en territorio, dejando claro que en Los Reyes el control y la impunidad tienen rostro y nombre.