Así es el castigo de los Sicarios del CDN-ZETAS "La Dobladita", herencia de Los Zetas que aprendieron de los kaibiles
Consiste en poner boca abajo a una persona, llevar sus manos hacia atrás y amarrar sus muñecas con los tobillos. Luego, dos personas, una en cada extremo del cuerpo, jalan hasta juntar la cabeza con los dedos de los pies provocando una hiperflexión extrema.
El cuerpo humano, claro, no está diseñado para doblarse de ese modo. En unos minutos, las vértebras se salen de la columna. Luego, se rompen las cervicales y se fractura la caja torácica creando un dolor agudo e insoportable. Finalmente, la médula espinal se aplasta tanto que se produce una parálisis inmediata.
Para entonces, el torturado avanza sin freno hacia un fallo respiratorio que provoca la muerte. Entre el primer tirón y el último respiro pueden pasar horas, incluso días, dependiendo de la resistencia de la víctima y la paciencia del verdugo.
Ese era el castigo preferido de Ricardo González Sauceda, “El Ricky” o “El Mando Erre”, quien era el jefe regional del Cártel del Noreste en Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, y el número dos de ese grupo criminal.
Este martes salió de una prisión en México hacia San Antonio, Texas, como parte de una lista de 37 criminales trasladados a Estados Unidos.
Este tercer envío de capos representa la misión que intentarán concretar en 2026 las agencias de seguridad binacionales: la caída de los delincuentes no tan ricos, no tan famosos, pero sí desafiantes frente el Estado mexicano y los vecinos del norte.